martes, 19 de abril de 2011
Barna Perras Productions presenta: “ aventuras y desventuras de una turista en la cuidad condal”
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miércoles, 16 de marzo de 2011
¿Me dejas que te la chupe?
El otro día haciendo zapping vi un dialogo de una película en la que comentaban unas mujeres sobre hacerle sexo oral a sus parejas. Unas decían que lo hacían como un favor, otras para conseguir que se lo hiciesen a ellas, en fin variedad de opiniones.
La mía es que el favor siempre me lo hacen a mí. Es algo que me produce un placer inigualable, si acaso aderezado con cierta sensación de poder: Tenerla dentro de mi boca, saborearla, recorrerla con mi lengua, humedecerla con mi saliva, introducirla tan adentro que me haga saltar las lagrimas, que me falte la respiración …hasta hacerles explotar de gusto.
En general ver como disfruta otra persona con “mis quehaceres” me resulta mucho más placentero incluso que me lo hagan a mí.
Eso si, este vicio tiene una desventaja: nunca he conseguido depurar mi técnica de hacerles pajas…se me va la boca enseguida, como niño con un caramelo, y así no hay manera de aprender.
Referido al sexo oral, no cabe duda, que como bisexual que soy, me produce igual placer hacérselo a una mujer, aunque en este caso me gusta combinar ambas técnicas (manual y “lingüística”) especialmente en aquellas con cierta facilidad para derramarse sobre mi cara.
Muchos podrán pensar que generosa soy por anteponer el placer de los demás al mío propio, pero están muy equivocados: Es puro egoísmo: ¿Puede existir algo mejor que ver la cara de felicidad que se queda a la otra persona después de una buena “labor”? Es algo que me llena de pleno y porque no decirlo me engorda el ego. De hecho engorda tanto que se me acumula por todo el cuerpo de manera que cuando me miro el culo en el espejo me digo a mi misma ¡Pero que bien la chupo, coño!
Esta frase final me la inspiro alguien que me mando la historia de “Sirena o Ballena”. Me ha encantado. Tanto que lo he adaptado para esta ocasión.
jueves, 10 de marzo de 2011
Que veinte años no es nada
Tal como dice el tango de Carlos Gardel, 20 años no es nada, de hecho a mi me parecen que han pasado en un soplo de brisa, pero no cabe duda también que es casi la mitad de mi vida, lo cual llevo sumergida en el a veces apasionante, a veces decepcionante pero siempre interesante mundo swinger.
Corría principios de la primavera del año 1991 cuando una jovencita con 21 años recién cumplidos , junto con su entonces novio, decidió llevar a cabo una de sus fantasías: Hacer un trío con otro chico. No era simplemente la primera vez que iba a estar con dos hombres a la vez, sino que seria el primer chico, a parte de su novio con el que estaría.
Lo primero fue conocernos en persona (el primer contacto fue a través de una revista y posterior carta). Nunca olvidare la espera en la estación de autobuses pensando quien seria y la grata sorpresa cuando se nos acerca un chico atractivo, alto, muy fuerte y con gafas que le daban un aspecto de lo más interesante. No es que le de importancia al físico, pero desde luego si este viene acompañado por una persona encantadora, a nadie le amarga un dulce. La agradable conversación después en un bar, las risas (es mi punto débil, me gusta la gente con sentido del humor), las insinuaciones…Todo eso hacia que desease que llegase el día en cuestión: convertir la fantasía del trío en realidad. Los días anteriores a dicho evento estaba muy nerviosa, más aun con el comentario de mi novio, de que debería ser yo quien diese el primer paso y llevase la voz cantante. Cuanto más se acercaba el día concertado, mayores eran mis nervios, hasta que me dije a mi misma que debería dejarme llevar, no planificar nada y que las cosas surgiesen por si mismas. En ese momento todas las angustias desaparecieron.
La fecha llegó por fin. Amaneció soleado, perfecto para el modelito que tenía en mente: camiseta semitransparente, falda de vuelo y medias con sus correspondientes ligueros y zapatos con taconcito (por entonces para mí si lo eran, aunque ahora gastando tacón de mas de 10 centímetros, aquellos me parecen ridículos). Alquilamos un piso por horas, compramos comida y celebramos un picnic en el apartamento. Acabados de comer, decidí poner en práctica lo que me había dicho mi novio: llevar yo la iniciativa. Así que levantando insinuantemente la falda, comente “inocentemente” que se nos había olvidado el postre, que si habían quedado con hambre podrían comerme a mí…Aunque la realidad es que la que más comí fui yo.
La tarde fue perfecta, me sentí como una diosa adorada por sus fieles, colmada de atenciones cargadas de lujuria y deseo. Es sensación me embriago y decidí no abandonar esas buenas costumbres nunca.
Así es que hoy en día, con una nueva (y muy mejorada) pareja seguimos inmersos en ese mundo, disfrutando juntos, compartiendo vicios. Habría muchos más tríos, cuartetos, orgías…pero eso son otras historias que deberán ser contadas en otra ocasión
jueves, 3 de marzo de 2011
No sacaré las cosas de contexto en vano
Escribir en un sitio publico como este, a veces tiene el riesgo, si no se tiene el cuidado de investigar a fondo y no sacar fuera de su propio contexto, de hundirte en el lodo de los inconscientes.
Muchas serán las meteduras de pata que he de escribir, pues la mayoría de lo que aquí reflejo, además de vivencias, es producto de mis pensamientos, y dichas ideas pueden estar equivocadas o estar en desacuerdo con la mayoría; pero ninguna será tan profunda como referirme de manera errónea a hechos contrastados.
Menos mal que en este corto caminar que comenzó con este blog, gracias al cual he tenido la suerte de conocer a una persona que me corrige y me aconseja antes de hacer pública mi ignorancia y cual castigo de picota en tonel, ser la burla de todos.
Así que no me queda más remedio que entonar el mea culpa y agradecer a esa persona su aviso a tiempo.
martes, 22 de febrero de 2011
Cruzado mágico
Este título me lo inspiro un anuncio de hace bastantes años de un sujetador. Muy recatado, como mandaban los cánones de la época. Pero los tiempos evolucionan y parece ser que para mejor viendo el nuevo modelo que han sacado (eso si todavía no han televisado publicidad alguna). Eso si es difícil llevar con ropa ajustada encima, siempre queda la opción de usarlo cuando los calores aprietan, pues la ventilación seria muy adecuada. Tampoco conviene usar ropa interior (llámese tanga, braga, cullotes,…al gusto del consumidor/a) pues el goce que da el llevar tan insigne modelo, digno de los mejores modistos, proporciona tanto placer que la ropa interior sufriría las consecuencias del desbordamiento cual compuertas de un embalse abiertas.
Lo mejor de todo es como cuando se llega a casa y se quitan esos zapatos que tanto apretaban, quitarlo también proporciona un placer sin igual.
Esta foto está dedicada a alguien que hoy cumple años y aunque no sea una dama no diré los años, pues es toda una “Señora…Puta”: insigne titulo de rancio abolengo el cual tengo el gusto de ostentar junto con la homenajeada. Besos guarros cielo.
viernes, 18 de febrero de 2011
¿El sexo "no convencional" está de moda?
Aun siguen los coletazos de la emisión del programa "21 Días en el sadomasoquismo" en Cuatro, cuando el domingo día 4 de febrero aparece un artículo en el País sobre el intercambio de parejas
Si he de dar mi opinión sobre ambos esta claro que me decanto por la forma de exponerlo en el programa presentado por Adela Úcar alejado, lo que suele ser raro en este tipo de programas, del morbo fácil y gratuito.
A pesar que en el BDSM soy apenas una iniciada por lo que no puedo expresar extensamente por desconocimiento e inexperiencia, mi opinión he de decir que me gustó.
No es que fuese perfecto, Yo me hubiese centrado en las intervenciones como de la de Mario y Valentina o la de Ama Sejmet , lo mejor del programa. También hubiese incluido las partes inéditas como fue la rechazada del Sr. Interior (*)o la sesión de bricosado fabricando el "azotadior" con Sejmet. (*)
Dichas grabaciones fue lo que le confirió al programa el tono cercano que todos deseábamos. Además la actitud demostrado por la entrevistadora, no siendo prepotente como quedo claro en la “simpática” escena donde la dejan sola y termina reconociendo que no sabe que hacer…Todo esto lo explica mucho mejor de lo que yo pudiera hacer La mosca cojonera , opinión plenamente compartida.
La verdad es que el enfoque que le dieron hasta me produjo cierta envidia sana. Muchos han sido los programas emitidos sobre el mundo swinger, en el que tengo mucha más experiencia, unos 20 años de nada y sobre la que puedo opinar con más conocimiento de causa. Sin ir más lejos el artículo del pasado domingo publicado en País es más de lo mismo. Desde luego no hay un perfil definido y aglutinar la forma de pensar de toda la gente que se define swinger es difícil. Como en todo hay distintas opiniones: desde aquellos que les gusta ir a locales para exhibirse con su propia pareja, como los que los rechazan decantándose por encuentros más íntimos. Los que necesitan cartas o intercambios de mensajes interminables antes de conocer a otra pareja, como los que “van a saco” (palabras con las que nos intentaron clasificar a nosotros). Personas que solo buscan un intercambio, como aquellas que después del sexo, congenian y surge la amistad.
Así mismo también hay, incluso dentro de ese ambiente, considerado liberal, gente que se escandaliza a la primera de cambio y de liberal tiene el nombre, no la mente.
También se encuentran personas que tratan de hacer de esto un negocio y no me refiero a los que regentan los locales. El último programa emitido los ponía como ejemplo de pareja swinger (sin comentarios).
Comentar en si el artículo no se si merece la pena, además en el blog La mosca cojonera podréis encontrar la carta remitida por el Sr. Azul con la que me identifico totalmente. Sobre todo la parte que ridiculiza comentando el olor y los “gimoteos”
Simplemente quiero exponer mi punto de vista y como lo vivo yo (junto con mi pareja) y como comencé en este mundo. Dejando claro antes que nada dos cosas Ni siempre es el hombre es el que da el primer paso ni a esto se llega por falta de deseo en la pareja.
En primer lugar podríamos decir que soy una mujer muy sexual, me encanta el sexo y no me avergüenzo de ello. Por eso me gusta experimentar y llevar a cabo todas las fantasías, En nuestros comienzos, con otra pareja distinta a la actual comenzamos, ambos, no solo fue idea de él, a comentar una de las fantasías más recurrente y extendidas que es la del trío. Por eso y aprovechando que una amiga tenía un kiosco y en las muchas visitas que le hacia me dedicaba a ojear las revistas, un día buscando encontré una de contactos, se llamaba Contactar Con, a la que guardo gran cariño pues le debo gracias a ella haber encontrado el hombre de mi vida. ( recordar que en esas épocas lejanas no había Internet). Pusimos un anuncio, contestamos algunos y así fue como comenzó nuestra andadura por el sexo no convencional: nuestro primer trío con otro chico. La experiencia fue muy satisfactoria, tanto que las visitas al kiosco de mi amiga se hicieron más frecuentes y siempre me marchaba revista en mano. Por otro lado y causas ajenas a esta nueva forma de ver el sexo, la relación se deterioro, y al final se rompió, harta por mi parte de estar siempre despreciada por ser gorda, fea y sin encanto ninguno. Piropos que me dedicaba amablemente mi novio. Hasta que un día, a pesar de quererle mucho, decidí que era hora de empezar a quererme a mi misma.
Pero las posibilidades que me había mostrado esa revista no las abandone: Así fue cuando un día contesté a un anuncio de un chico solo con la perspectiva de ver si conocía a alguna amiga y poder tener el primer trío MHM. Ese chico es hoy mi pareja con el que sigo practicando intercambios sin que se haya mermado nuestro deseo. El mejor polvo siempre es con él (y cada día se supera) ¿Puede existir algo más morboso que verlo disfrutar con otra mujer? Tampoco nuestra vida en pareja se perjudica por eso, además de compartir muchas otras cosas, tenemos esa complicidad que nos une aun más. Como dice un amigo nuestro a su mujer: Cuanto más te follan otros, más te quiero yo.
Veo mucho más hipócrita la actitud de otras muchas parejas que se pueden escandalizar leyendo esto y sin embargo son infieles. Yo no me considero infiel, pues no hay engaño. Lo compartimos y lo disfrutamos juntos.
Pero las posibilidades que me había mostrado esa revista no las abandone: Así fue cuando un día contesté a un anuncio de un chico solo con la perspectiva de ver si conocía a alguna amiga y poder tener el primer trío MHM. Ese chico es hoy mi pareja con el que sigo practicando intercambios sin que se haya mermado nuestro deseo. El mejor polvo siempre es con él (y cada día se supera) ¿Puede existir algo más morboso que verlo disfrutar con otra mujer? Tampoco nuestra vida en pareja se perjudica por eso, además de compartir muchas otras cosas, tenemos esa complicidad que nos une aun más. Como dice un amigo nuestro a su mujer: Cuanto más te follan otros, más te quiero yo.
Veo mucho más hipócrita la actitud de otras muchas parejas que se pueden escandalizar leyendo esto y sin embargo son infieles. Yo no me considero infiel, pues no hay engaño. Lo compartimos y lo disfrutamos juntos.
Volviendo a la pregunta que da título a este extenso post: yo creo más que estar de moda el sexo no convencional, está de moda, escribir o hacer programas sobre ello. Ya se sabe que el morbo vende. Y desde luego la gente ajena a estos mundos, sobre todo al de intercambio de parejas, después de leer artículos como el del domingo en el periódico no se acercaran, con lo que seguiremos siendo “bichos raros”, pero eso si, orgullosos de serlos, pues para mi somos personas que nos atrevemos a llevar a cabo lo que otros desean y no se deciden a dar el paso.
Agradecer a todas las personas que me dieron permiso para nombrarlas y poner enlaces a sus blogs.
(*) Los enlaces a la página de cuatro parece que estarán activos solamente un mes
lunes, 14 de febrero de 2011
Exhibicionismo
El exhibicionista es un animal que vive en simbiosis cual cangrejo ermitaño. Necesita alguien que le observe, más allá de la mirada ávida del fotógrafo, a ser posible, alguien a quien escandalizar.
La calle a oscuras, casi desierta. Los últimos clientes de los restaurantes de la zona salen con prisa para refugiarse en sus coches de la lluvia impertinente. Demasiado rápidos para poder ver. Alzo los ojos: un edificio, una luz en una ventana, alguien asomado…sonrío: he aquí mi anémona.
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